La masa de crepes es fácil de elaborar y puede utilizarse para múltiples recetas dulces o saladas.
En este caso, lo he usado para un desayuno dulce y distinto, energético y muy rico para peques y mayores. Hoy les he rellenado de compota casera de manzana… UNA DELICIA!
Ingredientes:
- 200gr de harina integral
- 400ml de leche (se puede usar agua para la mitad de la cantidad del líquido o cualquier bebida vegetal)
- 1 huevo
- ralladura de limón o vainilla
- 1 pizca de sal
Preparación:
Verter todos los ingredientes en una jarra y mezclar con la batidora eléctrica o varillas de mano hasta que no queden grumos. Tapar y dejar reposar como mínimo 30 minutos -mejor una hora-, en la nevera si hace calor o dejamos pasar más tiempo.
Engrasar con aceite o mantequilla derretida una buena sartén antiadherente o crepera. Calentar hasta que coja buena temperatura. Echar una porción de masa en el centro, sujetando la sartén fuera del fuego con la otra mano, y girar rápidamente para extenderla por toda la superficie. Dejar cocinar uno o dos minutos, hasta que los bordes se doren y se despeguen.
Dar la vuelta con una espátula fina, con cuidado de no romper la masa, y dorar medio minuto o un minuto más por el otro lado. Retirar a un plato y continuar con el resto de la masa hasta terminarla. Mantener tapados con un paño limpio o plástico film para que mantengan el calor y no se resequen.
Podemos preparar la masa por la noche y dejarlo reservado en la nevera para preparar por la mañana en el desayuno y degustarlos recién hechos.

